





Almohadillas TerapeuticasTalla única
Almohadillas de gel que protegen la planta del pie y separan los dedos dentro del zapato. Talla única, lavables y reutilizables.
- Gel bajo la planta: amortigua cada paso
- Separa los dedos para que no se monten ni se rocen
- Talla única para hombre y mujer, en casi cualquier zapato
- Lavables y reutilizables: agua, jabón y listos

Llegas a casa con la planta del pie ardiendo y los dedos apretados.
Horas de pie, zapatos estrechos y suelos duros: toda la carga se va a la parte delantera del pie. Los dedos se aprietan unos contra otros, se rozan con la puntera y, al final del día, quitarte los zapatos es lo mejor que te pasa.
- La planta del pie te arde después de muchas horas de pie
- Los dedos se te montan o se rozan entre ellos dentro del zapato
- El juanete o el dedo pequeño rozan con la puntera y se irritan
- Las plantillas normales amortiguan, pero no separan los dedos
La solución no es aguantar ni cambiar todos tus zapatos: es poner una capa de gel justo donde más carga el pie y darles a los dedos su espacio. Eso es lo que hacen estas almohadillas, desde el primer paso.
Desliza y compara.
Así quedan los dedos mientras lo llevas puesto: separados y sin montarse, con la planta apoyada en el gel.















Lo que notarás desde el primer día.
No es un tratamiento ni hace milagros: es una capa de gel que protege la planta del pie y les da espacio a los dedos mientras lo llevas puesto. Por eso se nota desde el primer paso.
Al principio notas los separadores entre los dedos. El gel es blando y elástico, y en poco rato el pie se hace a ellos. Los primeros días, mejor ir aumentando las horas poco a poco.
El gel amortigua la parte delantera del pie, la que más carga, y los dedos no se rozan entre ellos ni con la puntera del zapato.
Agua tibia, jabón neutro y secar al aire. Con dos pares, siempre tienes uno limpio mientras el otro se seca.
No sustituye el consejo de tu médico o podólogo. Si tienes diabetes, problemas de circulación, heridas o la piel muy sensible en los pies, consulta antes de usarlos. Si notas rojeces o molestias, quítatelos y deja descansar el pie.
Lo que una plantilla normal no hace.
Una plantilla normal amortigua, pero no separa los dedos ni evita que se rocen. El separador hace las dos cosas y ocupa solo la parte delantera del pie, así que cabe en casi cualquier zapato.
Todo lo que quieres saber antes de comprar.
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